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Cómo liberarse de las relaciones autodestructivas

Última respuesta: 11 de agosto de 2009 a las 21:08
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11/8/09 a las 17:50



Hace unos años viví varias relaciones destructivas, he aprendido mucho desde entonces y me gustaría compartirlo
Una buena amiga psicóloga me contó una vez que todas las personas deberíamos tener dos bases fundamentales, saber dar y saber recibir. Ambas igual de importantes, de hecho, cuánto más estén igualadas en una persona, más sana estará, y cuánto más predomine una que otra, más enfermos estaremos (psicológicamente hablando)
Si solo sabemos dar:
- Nos convertimos en salvadoras de los demás: estamos dispuestas a dar todo a cambio de muy poco o nada. Esto suena muy bien así, pero no deja de ser una patología porque no nos han enseñado a recibir, a pedir ayuda, a dejar que los otros también nos ayuden, se ocupen de nosotras, nos den cariño, seguridad y otras muchas cosas que nosotras damos siempre.
- Solo saber dar nos convierte en víctimas: víctimas porque si solo damos, atraemos a personas que solo quieren recibir, nunca tendrán suficiente, todo les parecerá poco y sufriremos al ver que nunca están satisfechos, porque claro, es lo único que sabemos hacer, dar.
- Nos sentimos culpables: es curioso cómo solo dando a los demás encima nos sentimos culpables, sí culpables de no haber dado más, de no haber hecho lo suficiente, y no importa si nos hemos dejado la piel en ello.
- Nos sentimos responsables de los demás: lo cuál es agotador. Cada persona es responsable de sí misma, pero nosotras hemos aprendido lo contrario, tenemos que ayudar a los demás y encima si se caen, es responsabilidad nuestra. Olvidamos que los demás tienen sus propias responsabilidades y que si nos encargamos de ellas, ellos nunca aprenderán por sí mismos.

Si solo sabemos recibir:
- Somos egoístas: puede ser inconsciente, pero lo han aprendido de patrones familiares, solo saben recibir, no se pueden ayudar así mismos pero te destruirán si intentas salvarles. No saben dar, no les han enseñado a ello, tienen la idea de que los demás deben ayudarles
- Se convierten en perseguidores: y siempre encuentran víctimas de las que aprovecharse. Se disfrazan al principio pero al final siempre es lo mismo, solo buscan recibir de los demás
- Echan la culpa a los demás de todos sus problemas: mientras que las que solo sabemos dar nos sentimos culpables y responsables. Para ellos si pierden un trabajo, siempre es culpa del jefe, de los compañeros o de lo que sea, si suspenden un examen es porque les tienen manía, si beben en exceso es por culpa de su mujer, sus hijos, su situación laboral. Claro, es más fácil echar la culpa a los demás y no hacerse responsable de sus actos. El problema está en que suelen ser personas que fueron sobreprotegidas por alguien de su familia, nunca sintieron ni aprendieron que a lo mejor la culpa era de ellos, no se lo enseñaron porque alguien asumía la culpa por ellos o se lo echaba a los demás. ¿Os suena esto? Puede que estemos haciendo lo mismo al salvarles de sus actos una y otra vez, tenemos que dejarles para que asuman su parte de responsabilidad en su vida y en sus actos.


Os recomiendo tres libros maravillosos que a mi me ayudaron mucho a ver todo esto.
1 Las Mujeres que aman demasiado, de Robin Norwood, el libro más revelador que he leído con respecto a este tema. Está basado en esta patología de solo saber dar.
Nos cuenta que si amar es sufrir, entonces damos demasiado que en una relación se traduce como amar demasiado, si disculpamos su mal carácter, amamos demasiado, si nuestras conversaciones con amigas solo tratan de sus problemas, amamos demasiado, si esa relación está perjudicando nuestro bienestar emocional, nuestra salud o incluso nuestra integridad física, es que amamos demasiado.
En este libro se nos enseña que solo saber dar es una adicción, suena fuerte decirlo así, pero tiene todas las características de una adicción, y somos adictas a ese hombre en cuestión, en intentar ayudarle, salvarle, hacernos responsables de él, incluso si él nos trata mal y nos hace sufrir. Y por qué ocurre esto? Porque como adicción que es, nos vuelve obsesivas, obsesivas con ayudarle, reprenderle, da igual, la cuestión es que estamos centradas en esa persona y nos abandonamos a nosotras mismas por el camino, abandonamos nuestros deseos (porque los suyos están por encima), abandonamos incluso nuestros ideales, llega un momento que ya no sabemos quién somos Y tenemos que recuperarnos, la buena noticia es que se puede conseguir, es un camino apasionante porque aprenderemos a querernos (algo que no nos enseñaron o no aprendimos) aprendemos a valorarnos, a dejar de echarnos la culpa por todo, en definitiva, aprendemos a dejar de sufrir.
En el libro vienen pautas para conseguir todo esto, los pasos que hay que dar. Ojalá os ayude como me ayudó a mi.

2 Libérate de la Codependencia, de Melody Beattie, nos explica cómo dejar de controlar a los demás. Esto nos asusta mucho, claro, ya que nuestra enfermedad consiste en solo saber dar y encargarnos de los demás y nos asusta dejar de hacerlo, porque entonces qué haríamos? Pues ocuparnos de nosotros mismos, algo de lo que no queremos oir ni hablar.
Es curioso pero aunque ahora sea pronto para asumir ciertas cosas, lo cierto es que nosotras necesitamos de los demás, necesitamos sus problemas. Puedes pensar que esto es algo de locos, ya que tú solo intentas ayudar a tu chico y lo último que quieres son problemas, pero los psicólogos nos advierten que el problema reside en que, al ocuparnos de los demás, de sus problemas, de sus responsabilidades, lo que en realidad deseamos hacer es no encargarnos de nosotras mismas que es lo que deberíamos hacer.
Hay una verdad que nos asusta pero que es maravillosa, nadie puede cambiar a nadie, solo nosotros mismos. Esto quiere decir que tu no puedes cambiar a tu chico, solo él puede hacerlo, si es que decide hacerlo. Nosotras solo tenemos poder para cambiarnos a nosotras mismas ¿No es maravilloso? No es genial que cada uno se responsabilice de lo suyo, que la culpa la asuma cada cuál con sus actos. No es liberador?

Seguro que las personas que tienen esta enfermedad de solo saber dar, pensarán, bien, y si no me dedico a los demás, qué hago ahora? Buena pregunta porque quizás ni te lo habías planteado. Pues puedes empezar por ti misma, de hecho, todo lo que quieres que tu chico llegue a ser, por qué no lo haces para ti? Hay miles de cosas por hacer y por descubrir. Desde estudiar una carrera, un idioma, hacer cursos que siempre quisiste hacer, no sé, pintura, decoración eso es lo bueno de la vida, todas las cosas que ofrece.

Otra cosa que aprenderás con estos libros es a encargarte de ti. Nos asusta la soledad y quedarnos solas. Bien, eso nos pasa a todos, pero te has preguntado qué pasa exactamente si estás solo? Puede que ni te lo quieras plantear porque llevas demasiado tiempo dando a los demás que hasta te has olvidado de quién eres, qué te hacía feliz, qué sientes. Si no estás sola contigo misma nunca te conocerás. En los libros encontrarás estrategias para superarlo, escribir un diario, escribir cosas cómo quién eres? Qué te gustaría hacer? Por qué crees que te ocurre esto de solo saber dar? No te asustes porque le pasa a millones de mujeres en todo el mundo, además, no tiene que ver con clases sociales, raza, incluso sexo, les ocurre también a los hombres. Sucede más bien por patrones aprendidos en la infancia.

3 El Acoso Moral, de Marie-France Hirigoyen, he dejado este último libro porque quizás me pareció el más difícil de leer. Si ahora estás pasando por un mal momento, algo más que probable, no te aconsejo todavía este libro, porque creo que es mejor curarse con los otros dos que te darán todo lo que necesitas.
Este libro trata de la gente perversa, y perversa porque además de ser del tipo que solo saben recibir, quieren recibir todo y dejarte absolutamente sin nada, totalmente destrozado y abandonado. Son así porque tienen características narcisistas-perversas. Lo curioso es que ellos necesitan de ti, de tu vitalidad, de tu generosidad. No solo en el campo de pareja, sino en el campo del trabajo, las amistades.
Digo que es duro porque te das cuenta de que realmente hay gente que no es capaz de dar nada en absoluto y como decíamos al principio tan malo es saber solo dar como solo saber recibir. Este libro está basado en ellos, en personas que son incapaces de querer a los demás, necesitan de hundir a los demás para sentirse ellos sobrevalorados, y van dejando familias destrozadas, mobbing en los trabajos, etc.

Espero que mis comentarios te hayan ayudado al menos un poco o a darte cuenta de que debemos aprender a dar y recibir en igual medida, solo así estaremos sanos y equilibrados, y lo que es mejor, atraeremos a personas igual de sanas, tanto amigos, como pareja. Te enseñarán que solo podemos ayudarnos a nosotros mismos y también a protegerte, debes protegerte cómo lo harías con una niña, la niña que llevas dentro, a protegerte de personas que no saben amar o no quieren, a protegerte de crueldades y de sufrimiento.

Te deseo lo mejor en tu camino de autoconocimiento, yo contínuo con el mío y puedo deciros que es lo mejor que me ha pasado.

Un abrazo .


Ver también

A
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11/8/09 a las 21:08

Hola chispa
Hola Chispa,

Me ha llamado mucho la atención tu mensaje porque hemos tenido una infancia parecida. Pero lo bueno es que, al menos, te has dado cuenta de que algo falla, y eso es muy difícil de ver y es el primer paso que hay que dar.
Respecto a tu historia de ahora, no te parece algo raro que un hombre de 34 años ya, te pida ser más madura y más fuerte? Las personas llevan un proceso de maduración y por lo que cuentas me pareces una chica bastante responsable y madura para tener 21 años. Es el típico caso de hombre que solo sabe recibir, da igual lo que des, siempre le parece poco y como decía en mi mail, encima te tacha de egoísta, te echa la culpa de su enfermedad y te dice que no sabe si eres la mujer que quiere porque no eres demasiado fuerte? Eso es chantaje, eso es culparte de sus cosas y responsabilizarte de su vida, y nade es responsable de nadie salvo uno mismo.
Por tu parte, pareces una persona que solo sabe dar, pero es lo que has aprendido. A su vez, tu madre muy posiblemente también lo aprendiera en su familia cuando era pequeña. Aquí no se trata de culpabilizar a nadie (como decimos cada uno es responsable de sus actos, y muchos comportamientos los aprendimos en la infancia. Sin embargo tu sí puedes cambiar esta tendencia, puedes empezar a quererte a ti misma, trátate a ti misma como lo harías con tu mejor amiga. Con los amigos somos muy comprensivos, pero muy duros con nosotros mismos. No te exijas más, tienes derecho a crecer como persona, a equivocarte, no tienes que ser una superwoman que puede con todo, no tienes que demostrarle nada a nadie, respétate a ti misma. Puede que los demás lo vean, y si no, allá ellos. No busques la aprobación de los demás, sé que esto es difícil, porque además siempre lo buscamos, especialmente de los padres. Pero a veces los padres por conductas aprendidas, piensan que si te dicen, hija qué bien, lo has hecho muy bien, estamos orgullosos, a lo mejor abandonas y no sigues consiguiendo cosas, piensan que si te dicen, tienes que ser más fuerte, conseguir más, te están ayudando.

Como ves, muchos patrones los aprendemos. Te aconsejo que leas especialmente el primer libro, esto no se cambia de la noche a la mañana, pero verás cómo lo consigues. Estoy segura.
Un besote y ánimo.

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