Foro / Psicología

Familias con un padre

25 de septiembre de 2013 a las 19:42 Última respuesta: 2 de octubre de 2013 a las 19:05

Me ha encantado este artículo, un pequeño homenaje a los padres que estan solos


Por las mamás y papás que crian a sus hijos solos
Posted on junio 22, 2010 by Mamá Moderna
Analizando lo que fue mi semana pasada al estar varios días sola, sin mi esposo, con los niños, uno de ellos bastante enfermo, quiero dedicar este artículo a las Mamás y papás que crían a sus hijos solos

Hay circunstancias en la vida que te llevan a criar tus hijos solo, ya sea por decisión o por destino. Sea cual sea la situación de estas mujeres u hombres merecen un aplauso pues llevan esta tarea de ser mamás/papás tan desgastante y tan reconfortante al mismo tiempo, solos.

Mi primer contacto con la experiencia de cuidar a niños sola fue en Londres hace ya algunos años. Estuve de niñera de dos niños, uno de ellos con síndrome down por un año. Solo me dedicaba a ellos 5 horas diarias, sin embargo un fin de semana largo los señores me pidieron que me quedara con sus cuatro hijos mientras ellos se iban de viaje. El día a día fue muy similar a nuestra rutina, sin embargo en las noches moría por hablar con un adulto.
La semana pasada se fue mi esposo una semana a un curso, la verdad tengo suerte de que no viaje mucho y cuando lo hace la mayoría de veces yo me tomo esos días de vacaciones y me voy a visitar a mis papás. En esta ocasión decidí quedarme en casa con mis pequeños y fue una experiencia muy constructiva.













A lo que más le temía es a los fines de semana porque siempre lo pasamos juntos, entre semana el tiene su rutina y yo la mía y en las noches y a veces al medio día coincidimos. Pasamos el primer fin de semana solos y la verdad no lo hicimos tan mal, una amiga que también iba a estar sola nos invito a su casa a hacer pizzas y el domingo me los lleve a comer, al super y a jugar un rato. Entre semana todo iba bien, el detalle eran las noches que se me hacían eternas porque extrañaba la plática y la cena con un adulto, a parte del hecho de que lo extrañaba a él.

Todo se vino abajo cuando mi hijo se enfermo y estuvo a punto de necesitar hospitalización. Ahí me sentí completamente desvalida y aunque sabía que podía hacer las cosas bien por mi misma, necesitaba su apoyo y su opinión. Tengo la suerte de tener una red de amigas verdaderas con las cuáles se que puedo contar en cualquier momento, sin embargo me sentía, sola, muy sola.

Esto me hizo pensar en la valentía que tienen las mujeres que se enfrentan a la crianza de sus hijos solas y en la de los papás que lo hacen por si mismos. El saber que las decisiones que tomas con respecto a su educación, su salud, su alimentación, las tomas tú solo debe ser difícil.

Con solo una semana de vivirlo me di cuenta lo desgastante que es hacer el trabajo sola, sin ayuda, sin compañía porque cada quien tiene su vida y aunque tengas amigas y familia para los momentos difíciles y divertidos el día a día es una lucha diaria en soledad.

Y puedo seguir con un montón de peros y cosas difíciles que encontré al estar sola pero en resumen puedo decirles que los que cuidan a sus hijos solos pueden sentirse orgullosos de lograr educarle el alma a un ser humano y lograr darle todo su amor. Esos niños que en la adolescencia se vuelven hacia los padres, cuando maduren un poco y vuelvan la vista atrás podrán ver a la gran mujer o el gran hombre que dedico su vida entera a su cuidado.

Con mi poca experiencia en crianza en soledad estos son algunos consejos que quizá les puedan ayudar:

Si eres una mamá sola busca un rol masculino para tus hijos, puede ser el abuelo o algún tío. En el caso contrario, si eres un papá solo busca un rol femenino que complemente la crianza de tus hijos, la abuela o alguna tía puede servir.
Si aceptas vivir en casa de los abuelos, construyan las reglas del juego juntos para que no existan demasiados malos entendidos y dales la autoridad ante el niño. Que no sea el niño intocable que vive y hace lo que se le da la gana en casa de los abuelos.
Disfruta la ventaja de no tener que discutir con nadie como educar a los hijos, créanme los pleitos que he tenido con mi marido han sido por diferir en métodos de educación.
Dale tiempo de calidad, no te sientas mal por salir a trabajar pero si busca que los momentos diarios que tengas con él sean de calidad, no cantidad.
Date tiempo a ti misma/o. El negar que tienes necesidades de salir con amigos, de tener actividades con adultos sin niños, no le ayudará a nadie. Procura salir una vez a la semana o cada quince días con amigos, ir al cine o cualquier actividad que te guste y te haga sentir bien.
Ten a la mano dos o tres personas a las que puedas llamar cuando no puedas pasar por tu hijo a la escuela o en caso de emergencia. Procura devolver el favor de alguna manera para mantener esa relación.
Acepta que necesitas ayuda, no esperes a que ya no puedas más para reconocer que a veces es difícil combinar el trabajo, los hijos y la vida misma.
Cuídate, quiérete, la salud mental y física de tu hijo depende de ti y nadie podemos dar algo que no tenemos. Cuídate a ti mismo.
No por ser una mamá o papá solo dejes hacer a tu hijo lo que quiera. Dale tiempo de calidad y ponle límites.
Prepárate para cuando te hagan la pregunta de ¿Por qué solo tengo una mamá o papá en lugar de una pareja?
En fin, no soy una experta pero con este escrito solo pretendo homenajear a aquellos padres que llevan esta grandiosa tarea solos. Ustedes pueden aunque a veces parezca que no hay salida.

Ver también

2 de octubre de 2013 a las 19:05

Otro articulo
Os dejo este otro de como criar a dos hijos

Es muy chulo, sobre las formas de querer, lo que te aporta cada cual, cuando eres primeriza y cuando ya conoces... Me ha gustado mucho


Saludos



Dos hijos, dos crianzas
Posted on julio 31, 2010 by Mamá Moderna
Buen día, al fin pude dormir un poco más anoche y me siento con energía para empezar a escribir. Desde la semana pasada vengo pensando en este artículo.

Ser mamá es una experiencia increíble y ser mamá de dos pequeños es una alegría y un reto doble. Constantemente me pregunto si estoy educando a mis hijos correctamente y si estoy sabiendo ser parcial y darles el mismo tipo de educación a dos personas distintas. Se que amo a mis dos hijos de igual manera pero no puedo evitar hacer algunas diferencias y no estoy segura si sea lo correcto.

Y así como mi amor por los dos es el mismo sería muy hipócrita sino les dijera que mi pequeña tiene un lugar muy especial por ser la mayor, por ser la que me hizo mamá realmente. Por otro lado mi pequeño tiene un lugar muy especial por ser el menor, por ser mi último bebé. ¿Les ha pasado a ustedes?

Veo a mis hijos y me derrito. Los dos son muy diferentes tanto en el físico como en la manera de ser por lo tanto lo que me funciona con uno, con el otro no me sirve para nada en algunas ocasiones.

Analizándome a conciencia les puedo decir que algunas de las diferencias son más que nada circunstanciales. Hoy no soy la misma persona ni tengo la misma experiencia de la que tengo hace tres años y medio que fui mamá por primera vez. Con la llegada del segundo bebé me sentía distinta, menos inexperta, con más cursos y libros leídos y asimilados en mi existencia.

En base a su manera de ser aplico algunas diferencias a la hora de corregir o a la hora de permitir. Sin embargo en otras ocasiones la vida misma las ha impuesto y no se que tanto hayan influido para forjarles el carácter que tienen al día de hoy.

Mi hija es una niña super independiente, con una forma de ser super alegre, sociable y con muchísima vida. Ella es intensa, en las alegrías, tristezas, caprichos, en cualquier emoción ella es grande. Al ser la mayor, a veces no puedo evitar ser más exigente. Me tengo que recordar que es una niña pequeña y aunque sea mayor al hermano sigue siendo una niña que dejo de ser bebé hace poco y no le debo exigir más de lo que le toca.

Con mi hija estuve pegada todo el tiempo, solo tenía ayuda en la casa dos días por lo que siempre era mi compañía en cada una de mis actividades. Siempre conmigo a donde fuera y al mismo tiempo se enseño a jugar sola porque había veces que mamá estaba ocupada o cocinando y no la podía tener en brazos. La primera vez que me atreví a dejarla una hora para poder hacer un poco de ejercicio fue a los once meses de vida.

Mi hija siempre me fue mostrando la pauta para pasar a la siguiente etapa. La cambie de habitación sin ningún problema cuando tenía tres meses. La amamantaba todas las noches y la llevaba a mi cama para hacerlo. A los diez meses de vida ella aprendió solita a dormir toda la noche. Yo no tuve que hacer nada para lograrlo, simplemente ya no despertó para pedir nada. De vez en cuando me grita en las noches y como es raro que lo haga estoy en el instante para ver que es lo que le sucede, puede ser que Rufito su conejo se cayó, que quiere ir al baño o simplemente necesita que la abrace.

A mi hija la cargaba mucho cuando estábamos en casa. Bailábamos todas las tardes con Frank Sinatra y jugábamos mucho. Me permitía leerle cuentos y le encantaba. En la calle, sin embargo, siempre use el cochecito porque no conocía la maravilla del rebozo y la cangurega que compre no nos funciono a ninguna de los dos.

Por otro lado, mi pequeño es el ser más decidió que conozco, sabe lo que quiere y como obtenerlo desde pequeño. Es super tierno pero cero tolerante lo que lo hace un poco gruñón de vez en cuando. Canta todo el tiempo y le fascina la música. Es muy cariñoso y siempre busca compañía. Le encantan los libros y es el más brusco.

Mi hijo estuvo en mi recámara 6 meses. Las circunstancias ayudaron a que se quedara más tiempo porque estábamos en medio de una mudanza y no valía la pena habituarlo al cuarto de la hermana para moverlo a su nuevo cuarto en el nuevo departamento a los pocos meses. Por el cansancio aplicaba todas las noches el dormirlo en su cunita, junto a la cama pero a la primera toma lo acostaba conmigo y ahí nos quedábamos dormidos. El comía y yo dormía.

A los seis meses de vida de mi pequeño, yo ya tenía ayuda en casa de planta y lo empecé a dejar una hora tres veces a la semana para irme a nadar. Lo dejaba dormido pero con mi pequeña no lo hice. Por más que buscaba momentos para estar a solas con él, desde pequeño tuvo la compañía de la hermana.

Con él descubrí el rebozo y lo traje encima de mi hasta que su peso no me lo permitió, es un bebe muy grande. De esta manera me aseguraba darle mi atención a los dos, pues Miranda tenía año y ocho meses cuando nació su hermano. Era una beba todavía y me necesitaba al 100%.

Con Mateo seguimos trabajando para que duerma la noche corrida. Ya tiene 23 meses y me sigue llamando durante la noche mínimo tres veces y yo sigo yendo a ver que le pasa. Eso me esta desgastando pero que se le va hacer.

Son pequeños detalles que he cambiado a lo largo de la vida de mis hijos. No dejo de pensar que quizá el peque me sigue demandando porque desde pequeño lo deje una hora cada tres días para hacer ejercicio cuando tenía 6 meses. También no se si el tenerlo tan cerca de mi lo ha hecho tan dependiente en esta etapa de su vida o si solo sea la edad, el hecho de que es niño y su personalidad.

En fin, no me arrepiento de lo que he hecho hasta ahora con mis hijos pero si me cuestiono constantemente que es lo mejor y si estoy siendo justa con ellos. ¿Les ha pasado a ustedes? ¿Qué les ha funcionado en la educación de hermanos?

A mi lo que me tranquiliza es que estoy tratando de dar lo mejor de mi y ponerme en manos de Dios para que me guíe y les eduque el corazón al mismo tiempo que les de armas para esta vida.



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