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Me enamoré de mi mejor amiga (soy chica) y aún no lo he superado

9 de mayo de 2016 a las 20:36 Última respuesta: 9 de mayo de 2016 a las 22:54

Hola. Me apetece contar lo que me ha pasado.
Tengo ya algo más de 40 años, y hasta hace dos años tenía una amiga íntima de la que con el tiempo acabé enamorandome. No solo era mi mejor amiga, era la mejor amiga que he tenido nunca, y al igual que yo la quería mucho a ella, ella también me quería mucho a mí. Pasabamos mucho rato juntas, hacíamos un montón de planes, no parábamos de hablar, nunca he conocido a una persona con la que encajase tan perfectamente como encajé con ella. Ella se preocupaba mucho por mi, siempre estaba ahi cuando la necesitaba, en una palabra, me quería. Yo sabía que iba a poder contar con ella el resto de mi vida, que estaría ahi siempre. Era algo que estaba claro, nuestra amistad era indestructible, totalmente a prueba de bombas.
El caso es que yo empecé a sentir algo más por ella cuando empecé a notar que ella sentía algo más por mi. Eran muchas cosas, pequeños gestos, cosas dichas de broma pero que después de decirlas 100 veces ya dejan de ser broma, miradas intensas con las que a veces la sorprendía, un afán constante por su parte de contacto físico conmigo...
Y cuando empecé a sentir que me estaba enamorando de ella empecé a pasarlo muy mal. Sentía angustia, depresión, padecía insomnio. Es un rasgo psicológico mío el reaccionar así ante situaciones nuevas, inciertas, que me sacan de la seguridad de mi rutina, ante las que no sé como comportarme.
Un día se lo confesé. Yo en realidad no quería confesárselo, pero cuando me daban ataques de angustia sentía que tenía la necesidad de decírselo, que era la única forma de acabar con lo mal que lo estaba pasando. Además, algo dentro de mí me decía que ella sentía lo mismo que yo, y que si yo no daba el paso, perdería la oportunidad de ser feliz. La única oportunidad de ser feliz que había sentido como auténtica y real en toda mi vida. Pensaba todas esas cosas qie se dicen en estas situaciones: que en la vida hay que arriesgar, que si no me arriesgaba ahora, cuando fuera una solitaria viejecita me arrepentiría de no haberlo intentado, que solo nos arrepentimos de lo que no hacemos, etc. etc. Aunque en el fondo de todo, tuve que hacerlo porque esa angustia me estaba matando y sentía que solo podría superar lo mal que lo estaba pasando si daba un paso adelante.
Así que le escribí un watsapp. Ella no me respondió al mensaje -lo que me hizo sospechar que algo iba mal-, así que al día siguiente la llamé por teléfono. Ella inmediatamente me dijo algo así como que "tenemos que hablar de eso que me has dicho ayer porque eso no puede ser". Todo lo que vino después fue un "chorreo" implacable: que ahora se sentía muy incómoda conmigo, que no iría conmigo de fin de semana a ningún sitio, que ella no era lesbiana, que le gustaban mucho los hombres, que iba a acostarse con todos los que tuviese oportunidad... insistió mucho en dejar bien claro que ella no era lesbiana, lo cual posteriormente cuando pude meditar con un poco más de tranquilidad sobre todo ello me hizo pensar que tanta insistencia quizás era para convercerse a ella, no a mi.
Le dije, casi llorando, que no me echase de su vida por esto. Ella me dijo que no me echaba de su vida, pero que tendríamos que plantearnos si dejar de vernos por una temporada o qué hacer.
Se acabó así la conversación. Yo decidí esperar un par de semanas antes de intentar contactar de nuevo con ella, ya que parecía que la cosa quedaba en que seguíamos siendo amigas, aunque yo veía la cosa un poco negra...
Dos semanas después la llamé. Al principio ella no quería hablar conmigo, pero al final conseguí hablar con ella. Le dije que quería explicarle lo del otro día. Yo tenía miedo de que ella se sientiera violentada ante la idea de que quizás yo tenía fantasías sexuales con ella desnuda haciendo el amor en una cama y cosas así, así que le dije que yo nunca la había mirado con intenciones de ese tipo, que no se imaginase cosas extrañas. Bueno, eso fue casi lo único que me dejó decirle, porque si lo del día anterior fue un "chorreo", lo de esta vez fue una auténtica paliza. Fueron muchas las cosas que me dijo que me dolieron, pero no sé por qué una de ellas se me quedó especialmente grabada: "Yo no puedo ser el centro de tu vida por que tú no eres el centro de la mía". Por supuesto, en tono de bronca monumental, no en tono de amiga comprensiva que te intenta ayudar.
La conversación se acabó, nos despedimos, me puse a llorar, y ya no volví a saber más de ella. Bueno, unos meses después le escribí un email para tantearla a ver si podíamos retomar nuestra amistad, preguntándole que tal le iban las cosas, pero su respuesta, no literal, pero sí en el significado de lo que me decía, era que la dejara en paz.
Ha pasado año y medio desde la última conversación que tuvimos -un año y tres meses desde el email, nuestra última forma de contacto-, y yo sigo pensando en ella día tras día, y sigo echándola de menos día tras día.
No ha habido un solo día en este año y medio que no me haya acordado de ella en algún momento. Y tengo temporadas, como ahora mismo, en que pienso en ella, no solo en algún momento del día, sino constantemente.
Hubo varios meses en que parecía que empezaba a superar todo el dolor que me produjo esta situación. He conocido a alguna gente nueva, he empezado a desarrollar aficiones nuevas, vamos, que no me he quedado en casa llorando. Y parecía que iba bien en mi proceso de aceptar y asumir que ella ya no estaba en mi vida y que ya no lo iba a estar nunca más. Pero últimamente he vuelto a sentir su falta con más fuerza que nunca.
Creo que nunca la olvidaré. Dentro de 30 años, cuando sea una ancianita, me acordaré de ella y me preguntaré "¿qué habrá sido de ella?", "¿seguirá viva?". Y en mi lecho de muerte mis últimos pensamientos serán para ella, sufriendo por tenerla a mi lado. Lo digo medio en broma pero también medio en serio, porque la verdad es que sí que me veo así, y la verdad es que me duele pensar que no voy a saber nada de ella, si le pasa algo, si está bien, cómo es su vida... nunca jamás. Pero eso sí: me moriré pensando que ella sentía lo mismo por mi, y que lo que ocurrió fue que se asustó y salió corriendo.
Besos.

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9 de mayo de 2016 a las 22:54

Hola buenas noches
Bueno, algo parecido me ocurre. Ayer lo contaba por aquí también y te entiendo. Es duro estar enamorada de alguien, independientemente del sexo, y ver que no eres correspindida.
Yo estoy casada, felizmente casada, no obstante, siempre me he sentido muy atraída por su mejor amigo, que ahora también es mi amigo. Pero yo tengo claro una cosa: él no siente nada por mi,1 porqué es gay y luego que aunque sintiera algo, y lo dudo, mi mujer es una de sus mejores amigas. No pienso declararme porque sé que lo perderé.
Tengo 38 años, quiero vivir la vida con mi mujer, con mi gente, con él -como amigo- y su marido quedando para ir a comer, cenar etc, pero sé que siempre será especial para mi, siempre.
Nunca le diré que me atrae y arrriesgarme a perderlo, porque lo perderé como amigo. Es un sentimiento mío y lo guardaré siempre en mi corazón. Nadie sabrá nunca nada.

Ánimo guapísima, y no pierdas el tiempo en alguien que no te merece. Sé que duele pero es mejor cerrar esa etapa de tu vida y mirar hacia adelante. Yo soy consciente de que él sólo me ve como amiga, además él tiene a muchas y siempre habla por wattsup con sus chicas...Lor eso estoy tomándomeli mejor y...si las cosas no pueden ser....pues no. Lo que te decía, siempre estare enamorada de él pero ya está.

Ánimos.

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