Recurro a este foro porque al parecer la gente que lo visita es más comprensiva, no como en otros foros donde hay gente que se toma este tipo de temas a broma o te hacen comentarios sarcásticos e hirientes. Espero no haberme equivocado.
La situaciòn es la siguiente: siempre he sido una persona muy insegura, esto se atenuó cuando tenía 11 años porque antes de esa edad, me encantaba hablarle a compañreos de clase aun sabiendo que yo les caía mal. Era de que organizaba fiestas y todos jugábamos. Eran muy buenos tiempos. Pero cuando cumplí los 11, todos se volvieron en contra mía y me hacían de todo: me ponían el pie para que me cayera, se burlaban del coche de mi padre, me ponían apodos; uno de ellos fue a mi lugar y me dio un puñetazo en la cara, además de que la maestra nunca me creía y me castigaba; lo mismo pasó el siguiente año escolar, en el que la nueva maestra me amenazó con encerrarme en una caja de cartón, sin contar con que representé a la escuela en un concurso y la maestra ésa se llevó todo el reconocimiento. Estas cosas me dejaron profundamente marcada y desde entonces tengo miedo de la gente y de sus reacciones.
Entré a secundaria y las compañeras me trataban de rara, y una de ellas me menospreciaba y me trataba muy mal. Por miedo a quedarme sola, yo aguantaba en silencio todos sus maltratos, los cuales se extendieron los tres años.
En preparatoria toqué en un grupo con los más destacados de la escuela, y lejos de encontrar a gente que fuera como yo, me llevé la gran decepción de encontrar a unos de mis peores verdugos: una de las tipas merodeaba por el aula preguntando si yo estaba loca, y otro decía que era una ... que no tenía límites", y lo publicó como trabajo escolar, el cual le calificaron como sobresaliente: "así se llevan los muchachos". Esto me marcó demasiado, máxime cuando soy de carácter fuerte y literal explotaba en medio del grupo, asì fue como mucha gente empezó a evitarme. La preparatoria la terminé con pocos amigos, los cuales están ahora por su cuenta, con sus nuevos amigos, y rara vez me comentan o me escriben en facebook.
En facultad tampoco tengo muchos amigos, y la poca gente a la que le agrado dice que "me quiere mucho", pero no me hablan cuando nos encontramos en los pasillos y mucho menos me invitan a salir, sin contar con que jamás quieren tomarse fotos conmigo.
Ahora, sobre mi situación familiar: yo era el orgullo de mis padres cuando era chica por mis buenas calificaciones, pero a los 16 mis intereses comenzaron a cambiar y comenzaron a tacharme de ser alguien "sin oficio ni beneficio", tanto que me llamaron "fracasada y sin aspiraciones" por la carrera que estoy estudiando (una de humanidades). Ellos siempre esperaron que me convirtiera en médico, en ingeniero o en astronauta, "algo grande". Mi madre no me permitió dejar la carrera en primer semestre, dijo que tenía que joderme por haber elegido esa carrera. ¡Como si fuera un castigo! Y ahora ella me recrimina que no sé hacer nada y que ya le urge que me ponga a trabajar. ¡Y cómo, si ELLA fue quien me obligó a hacer las prácticas no remuneradas en este semestre! Además, digo o hago cualquier cosa y se enoja, y comienza a decir que yo soy la culpable de todo, que hago todo mal.
Sobre hremanos... tengo uno de 11 que se la pasa con sus videojuegos, y mi hermana sale con su novio todo el fin de semana. Entre semana no la veo porque estoy 12 horas fuera de casa (escuela y prácticas), sin contar con que ella y yo tenemos muy pocas cosas en común y el poco rato que la veo se la pasa hablando por teléfono con su novio o chismeando con mi madre.
Y sin mencionar primos, desde hace 10 años no cuento para nada con ellos porque se alejaron. Y cualquier intento, hipócrita o no, de mis primas para hablarme, mi madre los destruye argumentando que ellas sólo quieren tener "chisme" para contárselo a media ciudad. ¿He mencionado que mi madre tiene esa tendencia a pensar lo peor de la gente y que me lo transmitió a lo largo de su vida?
Está de más pero ni por asomo tengo novio ni lo he tenido. Y así es como tengo 21 años y estoy prácticamente sola: los fines de semana me la paso enfrente de la computadora desde que amanece hasta que anochece, a veces sin bañarme en los dos días. Mi amiga más fiel es la comida: es lo único que me produce bienestar para olvidar la soledad. Sé que he aumentado muchos kilos pero no puedo dejar de comer. Nada me inspira a arreglarme y salirme porque la ropa no me queda (mi madre se rehúsa a darme dinero: "ponte a trabajar"), no me sé arreglar y no tengo dinero para visitar lugares. Para colmo, ella es quien me echa la culpa de estar en la computadora, cuando ella nunca me hace caso, prefiere estar escuchando música de adolescentes (Kudai y Reik por ejemplo, qué vergüenza tratándose de una señora menopáusica) a que darme bola.
Si no me he suicidado es porque aún me mantnego aferrada a la quizás utópica idea de que todo esto puede cambiar; me anima la idea de terminar las malditas prácticas y buscar un trabajo, ahorrar e irme a vivir a un pequeño apartamento. Es lo único que me tiene viva. Porque de otro modo ya me hubiese enterrado las cuchillas hace tiempo. Y sì, estoy desesperada y llorando mientras escribo esto.
Si llegaste hasta acá, gracias.
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