Foro / Psicología

Solicito consejo con problema de los hijos de mi pareja

4 de noviembre de 2008 a las 13:08 Última respuesta: 17 de febrero de 2009 a las 8:48

Hola,

Desde hace año y medio, tengo una relación de pareja con una mujer divorciada, que tiene la custodia de 3 niños, un varón de 5 años, y dos niñas de 7 y 12 años respectivamente.

Yo no tengo hijos, y la única referencia que tengo respecto a cómo educarles, es la que recibí de mis propios padres.

La madre trabaja, y los niños, en mi opinión, aunque no están mal educados, suelen salirse siempre con la suya. Es excesivamente sobreprotectora.

Cuando estoy con ellos (no vivimos juntos), me pide ayuda, por ejemplo, para que les ayude a hacer los deberes, o para enseñar a leer al pequeño. Pero el pequeño es chulo, mentiroso, y hace lo que le da la gana. No sirve castigarle, porque le da igual.

Hace unas semanas, el niño le contó a su padre que yo le había pegado (cosa que no es cierta), y el padre les dijo a los niños que si le volvía a pegar o a reñir, me iba a buscar y me iba a denunciar (el padre tiene tendencia al maltrato, y en una ocasión maltrató a su ex-mujer).

La madre se enteró, y simplemente se enfadó con él.

Este fin de semana, me dijo que me pusiera a leer con el niño mientras hacía la comida. Me puse a intentar que leyera, y el niño empezó a tomarme el pelo. Sé que me tomaba el pelo, porque, según su madre, las sílabas que había en las hojas las sabía leer, y simplemente tenía que practicar. Cuando le señalaba alguna sílaba, en lugar de leerla, decía lo primero que se le venía a la cabeza y se reía. Le reñía, volvía a decir lo primero que se le venía a la cabeza, y volvía a reirse. Al cabo de un rato, le amenacé con decirle a su madre que no quería leer, y me contestó, riéndose, que le daba igual. Llamé a su madre, se lo dije, le riñó, y volvió a sus tareas... y el niño siguió tomándome el pelo. Entonces le dije: 'o lees bien, o esta tarde no ves la televisión'. Y me contestó: 'y a mí qué?.

Ahí ya me enfadé, y le dije: 'bueno, pues tengo un amigo que es un monstruo, que se come a los niños que no leen. Si no lees bien lo que te señalo, lo voy a llamar y ya veremos si te da igual o no'. Una vez más, me contestó: 'me da igual, porque saco mi espada y lo mato'. Así que opté por llevarlo a su habitación, y encerrarle a oscuras. Cuando me iba a ir, le dije: veremos si cuando venga mi amigo a comerte eres tan chulo y tan valiente'. Cerré la puerta, y me quedé al otro lado. Al cabo de medio minuto, empezó a llorar, asustado, y a gritar que por favor le dejara salir que quería leer.

Volví a llevármelo a donde estábamos al principio, y seguía muy asustado, pero entre llantos y gemidos, leyó correctamente todo lo que tenía que leer. Cuando terminó, le dije que no tuviera miedo, que ese monstruo solo se comía a los niños que no obedecían y eran malos, pero que él ya se había portado bien y que ya no iba a venir el monstruo.

El niño se quedó conforme, y luego estuvo jugando conmigo todo el tiempo, riéndose y pasándolo bien.

El conflicto viene ahora: al parecer, las otras dos hermanas, le dijeron a su madre que si no pensaba hacer nada para evitar que yo maltratara de esa forma a su hermano. Por fortuna, su madre les contestó que no le estaba maltratando, que solo estaba haciendo lo que pensaba que era mejor para él. (En otra ocasión anterior en la que tuve que reñir al niño, no hizo lo mismo, me desautorizó totalmente). Pero al día siguiente me llamó por teléfono y me dijo que no se me ocurriera volver a hacer lo que hice nunca más, que le pareció fatal que hiciera lo que hice, y que no lo va a consentir nunca más.

La vez anterior que tuve que reñir enérgicamente al niño (había intentado pegarme por no dejarle hacer una cosa que quería hacer), ya me dijo que no me metiera en la educación de los niños, y que no les tratara así. Ante el conflicto, decidimos consultar a un psicólogo, y yo le dije que si íbamos a un especialista, que tuviera razón quien la tuviera, que los dos la acataríamos. El psicólogo no solo no me recriminó lo que había hecho, sino que lo aprobó: el niño había intentado pegarme a pesar de haber intentado convencerle por las buenas, y algo tenía que hacer para hacerme respetar. Me dijo, eso sí, que, efectivamente, los niños tienen un padre y una madre, y que yo no debo intervenir en su educación, cosa que entiendo y acepto, como no puede ser de otra manera, pero del mismo modo, estuvo de acuerdo conmigo en que, cuando hubiera una falta de respeto de cualquiera de ellos hacia mí, ya no se trataba de su educación, y que yo tenía que poner freno si ocurría, como estimara conveniente (excepto, claro está, el maltrato físico, algo que por supuesto jamás ha ocurrido y jamás ocurrirá). Eso exactamente es lo que hice, tomar las medidas que creí convenientes (en realidad, el único recurso que vi después de haber intentado todo lo que se me ocurrió), y su madre me dice que no lo va a permitir.

Y yo, sinceramente, no sé qué hacer. Si estoy con ellos, visto como están las cosas, no me va a quedar otro remedio que consentir que me falten al respeto, y hasta que me peguen, porque su madre no quiere que se haga nada que pueda molestar en modo alguno a cualquiera de sus hijos (y esto tiene tela, basta con que lo que hago con uno le parezca mal a otro para que la madre se enfrente conmigo), y yo no estoy dispuesto a consentir que unos críos de 5, 7 y 12 años me falten al respeto (aunque bien es verdad que el único que me causa estos problemas es el pequeño, la de 7 años no habla con tal de no molestar y la de 12 me acepta porque no le queda otro remedio, pero aprovecha cualquier cosa de estas para intentar poner a su madre en mi contra). La solución fácil es cortar con la relación, pero yo la quiero, y quiero mucho a sus hijos, y creo que tiene que haber alguna solución.

Cualquier consejo será bienvenido, porque estoy completamente perdido.

Saludos

Ver también

4 de noviembre de 2008 a las 22:17

Siento decirte
Que no estoy de acuerdo en absoluto con lo que hiciste al encerrar a un niño de 5 años en una habitacion oscura con la amenaza de un monstruo que le va a hacer daño... Esta en la edad en la que se crean los primeros miedos, en especial a la oscuridad, y todavia tienen esa inocencia que les hace creer de verdad en monstruos, en hadas y demas... Y sigues haciendo eso, posiblemente empiece con los miedos nocturnos, pedir dormir con la luz encendida, llantos y excusas para conseguir no dormir solo o en la oscuridad...

Creo que al contrario de lo que haces, la solucion deberia ser el refuerzo positivo. ¿Que no quiere leer?, dile "Vale, no lees, ahi se quedan los deberes. Haz lo que quieras, pero hasta que no lo hagas no me hables. Cuando quieras hacer caso y leer eso sin hacer tonterias me avisas". Y por supuesto, cumplelo.

Y cuando haga caso, refuerza esa buena actitud diciendole lo bien que lo hace, lo contento que estas con el.

Si pierdes la calma y consideras que hay que "castigarle", sientalo en una silla, frente a una pared a reflexionar. Dile que piense en lo que esta haciendo, si se esta portando bien o no, y que no se mueva de la silla. A los 5 minutos ve y preguntale si ya ha pensado sobre lo que ha hecho y si se va a portar bien.

Esta claro que las nuevas parejas de personas con hijos tenemos limites y no debemos meternos en la educacion de estos, pero si ayudar en lo que podamos, y hacernos respetar porque somos los adultos y deben aprender a respetarnos. Pero no desde el miedo, asustandole quiza solo consigas que te coja miedo, o incluso que se porte aun peor. Lo hace para llamar la atencion, y lo consigue. Es lo que quieren, ponen a prueba a los mayores para ver hasta donde se les permite llegar. Que se de cuenta y aprenda que recibe mas atencion cuando se porta bien que cuando lo hace mal. Si hace falta ignorarle totalmente cuando se porte mal ( siempre y cuando no haga algo que sea peligroso), pues hazlo asi.

Es normal que su hermana mayor se opusiera cuando encerraste al hermano, yo no soy una niña y tampoco lo hubiese visto bien.

Espero haberte ayudado en algo.

Me gusta

5 de noviembre de 2008 a las 9:00
En respuesta a

Siento decirte
Que no estoy de acuerdo en absoluto con lo que hiciste al encerrar a un niño de 5 años en una habitacion oscura con la amenaza de un monstruo que le va a hacer daño... Esta en la edad en la que se crean los primeros miedos, en especial a la oscuridad, y todavia tienen esa inocencia que les hace creer de verdad en monstruos, en hadas y demas... Y sigues haciendo eso, posiblemente empiece con los miedos nocturnos, pedir dormir con la luz encendida, llantos y excusas para conseguir no dormir solo o en la oscuridad...

Creo que al contrario de lo que haces, la solucion deberia ser el refuerzo positivo. ¿Que no quiere leer?, dile "Vale, no lees, ahi se quedan los deberes. Haz lo que quieras, pero hasta que no lo hagas no me hables. Cuando quieras hacer caso y leer eso sin hacer tonterias me avisas". Y por supuesto, cumplelo.

Y cuando haga caso, refuerza esa buena actitud diciendole lo bien que lo hace, lo contento que estas con el.

Si pierdes la calma y consideras que hay que "castigarle", sientalo en una silla, frente a una pared a reflexionar. Dile que piense en lo que esta haciendo, si se esta portando bien o no, y que no se mueva de la silla. A los 5 minutos ve y preguntale si ya ha pensado sobre lo que ha hecho y si se va a portar bien.

Esta claro que las nuevas parejas de personas con hijos tenemos limites y no debemos meternos en la educacion de estos, pero si ayudar en lo que podamos, y hacernos respetar porque somos los adultos y deben aprender a respetarnos. Pero no desde el miedo, asustandole quiza solo consigas que te coja miedo, o incluso que se porte aun peor. Lo hace para llamar la atencion, y lo consigue. Es lo que quieren, ponen a prueba a los mayores para ver hasta donde se les permite llegar. Que se de cuenta y aprenda que recibe mas atencion cuando se porta bien que cuando lo hace mal. Si hace falta ignorarle totalmente cuando se porte mal ( siempre y cuando no haga algo que sea peligroso), pues hazlo asi.

Es normal que su hermana mayor se opusiera cuando encerraste al hermano, yo no soy una niña y tampoco lo hubiese visto bien.

Espero haberte ayudado en algo.

Gracias, claro que me has ayudado..
Reconozco que fui muy duro con él. De hecho, aproveché algo que ya sabía de él para que se le quitara la chulería: esos miedos los tiene desde hace tiempo, y es a lo único a lo que le tiene miedo: de verdad te digo que no he visto nunca a un niño tan chulo a tan corta edad. Ni siquiera a más edad. No le tiene miedo a nada, excepto a eso. Créeme si te digo que si tomé esa drástica decisión, fue porque ninguna otra cosa funcionó.

En cuanto a lo de castigarle sentado en una silla frente a una pared, tendría que atarle a la silla para conseguir que no se moviera. Hace unas semanas, su madre tenía que trabajar, y me dejó a cargo de los dos pequeños con instrucciones precisas (yo jamás me arrogo autoridad alguna con ellos si no me lo pide su madre, excepto, claro está, en lo referente a la exigencia de respeto a mi persona, ya que eso es algo entre los niños y yo). El comportamiento del niño, fue el mismo, de modo que llamé a su madre por teléfono al trabajo para decírselo, y habló con él. Como siguió igual, la volví a llamar y me dijo algo parecido a lo que me dices de la silla, solo que en lugar de dejarlo sentado en una silla, me dijo que lo sentara en el sofá de otra habitación de la casa y me pusiera con la pequeña a ayudarla con los deberes.

Lo hice, y cuando llegué al salón, el crío estaba detrás de mí, partiéndose de risa, y prácticamente burlándose de mí. Volví a llevarlo a la habitación, a sentarlo en el sofá, y esta vez, en lugar de irme a atender a la pequeña, me quedé detrás de la puerta. No pasaron 30 segundos hasta que noté que volvía a intentar salir de la habitación. Sujeté el picaporte y le dije: 'Tu madre ha dicho que te quedes sentado en el sofá hasta que estés dispuesto a hacer los deberes conmigo, y créeme que no saldrás de ahí hasta que venga tu madre o hasta que no sea para decirme que quieres hacerlos. Dejó de intentar abrir la puerta. 5 minutos después, fui a mirar y estaba en el suelo tranquilamente sentado jugando con las sillas de la habitación.

Si a este niño le pones en una silla de cara a la pared para que reflexione, o le sujetas con las manos, o lo atas, porque en el momento en el que te separes medio metro se baja de la silla y se va a hacer lo que le dé la gana.

Lo de dejarle de hablar, lo he hecho por otro motivo (me había mentido en otro tema y traté de hacerle ver lo enfadado que estaba por eso negándome a hablarle y a jugar con él, explicándole antes por qué era), y se pasó un día entero sin pedir perdón, y dándole lo mismo si le hablaba o no, si jugaba con él o no. Al final, fue la madre la que me presionó para que lo olvidara, porque según ella, ya había aprendido la lección.

El día que le encerré en su habitación y sintió miedo, se esfumó toda su chulería, tardó menos de medio minuto en suplicar hacer los deberes, y cuando los hizo, le dije que no debía tener miedo, que lo único que tenía que hacer era portarse bien. Y me puse a jugar con él, y disfrutó y rió conmigo como si nada hubiera pasado.

Ya sé que no debo hacerlo, su madre no lo aprobó (me llamó al día siguiente para decirme que no se me ocurriera volver a hacerlo), sus hermanas tampoco, y si me apuras, yo tampoco. Pero es que, sinceramente, conociendo al crío, y viendo hasta qué punto le da lo mismo de todo, se me acaban los recursos y la imaginación para conseguir que me respete. Le encanta jugar conmigo, incluso al principio de empezar a quedarme fines de semana en casa con ellos, todos los días me pedía por favor que durmiera con él. Lo hice un par de días, hasta que su madre y yo decidimos que ya era suficiente y que tenía que volver a su rutina de dormir solo. Cuando estoy con ellos, quiere que yo le bañe, que le acompañe mientras se lava los dientes, que le ponga el pijama, que le acompañe a su cuarto para ir a dormir. Y a veces, todavía, se queda triste cuando le digo que no puede dormir conmigo. Es decir, que cariño, está claro que me tiene. Pero a la hora de respetar, no respeta nada.

Sé que me pasé tres pueblos con lo de meterle miedo, pero ¿qué opciones me quedan, si todo lo demás no sirve de nada?

La única cosa que se me ocurre es decirle a su madre que no puedo ayudarla con él. Que si se trata de jugar, de bañarle, y cosas así, no hay ningún problema, pero en cualquier cosa que suponga disciplina para el niño, que se encargue ella exclusivamente, porque a mí no me hace caso de ninguna manera.

Qué difícil es esto, caray.

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9 de noviembre de 2008 a las 20:21
En respuesta a

Gracias, claro que me has ayudado..
Reconozco que fui muy duro con él. De hecho, aproveché algo que ya sabía de él para que se le quitara la chulería: esos miedos los tiene desde hace tiempo, y es a lo único a lo que le tiene miedo: de verdad te digo que no he visto nunca a un niño tan chulo a tan corta edad. Ni siquiera a más edad. No le tiene miedo a nada, excepto a eso. Créeme si te digo que si tomé esa drástica decisión, fue porque ninguna otra cosa funcionó.

En cuanto a lo de castigarle sentado en una silla frente a una pared, tendría que atarle a la silla para conseguir que no se moviera. Hace unas semanas, su madre tenía que trabajar, y me dejó a cargo de los dos pequeños con instrucciones precisas (yo jamás me arrogo autoridad alguna con ellos si no me lo pide su madre, excepto, claro está, en lo referente a la exigencia de respeto a mi persona, ya que eso es algo entre los niños y yo). El comportamiento del niño, fue el mismo, de modo que llamé a su madre por teléfono al trabajo para decírselo, y habló con él. Como siguió igual, la volví a llamar y me dijo algo parecido a lo que me dices de la silla, solo que en lugar de dejarlo sentado en una silla, me dijo que lo sentara en el sofá de otra habitación de la casa y me pusiera con la pequeña a ayudarla con los deberes.

Lo hice, y cuando llegué al salón, el crío estaba detrás de mí, partiéndose de risa, y prácticamente burlándose de mí. Volví a llevarlo a la habitación, a sentarlo en el sofá, y esta vez, en lugar de irme a atender a la pequeña, me quedé detrás de la puerta. No pasaron 30 segundos hasta que noté que volvía a intentar salir de la habitación. Sujeté el picaporte y le dije: 'Tu madre ha dicho que te quedes sentado en el sofá hasta que estés dispuesto a hacer los deberes conmigo, y créeme que no saldrás de ahí hasta que venga tu madre o hasta que no sea para decirme que quieres hacerlos. Dejó de intentar abrir la puerta. 5 minutos después, fui a mirar y estaba en el suelo tranquilamente sentado jugando con las sillas de la habitación.

Si a este niño le pones en una silla de cara a la pared para que reflexione, o le sujetas con las manos, o lo atas, porque en el momento en el que te separes medio metro se baja de la silla y se va a hacer lo que le dé la gana.

Lo de dejarle de hablar, lo he hecho por otro motivo (me había mentido en otro tema y traté de hacerle ver lo enfadado que estaba por eso negándome a hablarle y a jugar con él, explicándole antes por qué era), y se pasó un día entero sin pedir perdón, y dándole lo mismo si le hablaba o no, si jugaba con él o no. Al final, fue la madre la que me presionó para que lo olvidara, porque según ella, ya había aprendido la lección.

El día que le encerré en su habitación y sintió miedo, se esfumó toda su chulería, tardó menos de medio minuto en suplicar hacer los deberes, y cuando los hizo, le dije que no debía tener miedo, que lo único que tenía que hacer era portarse bien. Y me puse a jugar con él, y disfrutó y rió conmigo como si nada hubiera pasado.

Ya sé que no debo hacerlo, su madre no lo aprobó (me llamó al día siguiente para decirme que no se me ocurriera volver a hacerlo), sus hermanas tampoco, y si me apuras, yo tampoco. Pero es que, sinceramente, conociendo al crío, y viendo hasta qué punto le da lo mismo de todo, se me acaban los recursos y la imaginación para conseguir que me respete. Le encanta jugar conmigo, incluso al principio de empezar a quedarme fines de semana en casa con ellos, todos los días me pedía por favor que durmiera con él. Lo hice un par de días, hasta que su madre y yo decidimos que ya era suficiente y que tenía que volver a su rutina de dormir solo. Cuando estoy con ellos, quiere que yo le bañe, que le acompañe mientras se lava los dientes, que le ponga el pijama, que le acompañe a su cuarto para ir a dormir. Y a veces, todavía, se queda triste cuando le digo que no puede dormir conmigo. Es decir, que cariño, está claro que me tiene. Pero a la hora de respetar, no respeta nada.

Sé que me pasé tres pueblos con lo de meterle miedo, pero ¿qué opciones me quedan, si todo lo demás no sirve de nada?

La única cosa que se me ocurre es decirle a su madre que no puedo ayudarla con él. Que si se trata de jugar, de bañarle, y cosas así, no hay ningún problema, pero en cualquier cosa que suponga disciplina para el niño, que se encargue ella exclusivamente, porque a mí no me hace caso de ninguna manera.

Qué difícil es esto, caray.

Habla con la madre
Yo, al margen de si el castigo en el baño fue muy duro o no, lo que haría sería hablar con la madre en los términos en los que escribes tus últimas líneas: me parece muy injusto que te pida que participes de alguna forma en la educación del niño, y que luego no te deje actuar cuando la situación lo requiero. Si te encomienda esa labor, tendréis que poneros de acuerdo en cómo hacerlo. Si no, efectivamente, yo me desentendería de cualquier actividad que no sea meramente lúdica. Y, por supuesto, no toleraría, ni la más mínima falta de respeto.
Yo convivo cada 15 días con los hijos de mi marido y el pequeño (9 años) también intenta pegarme cuando le da rabia cualquier cosa, me hace muchos desplantes, contesta mal, etc. Y yo, la verdad es que no consiento la más mínima y si tengo que ponerme muy muy seria lo hago sin contemplaciones. No nos podemos cortar por el hecho de que sean los hijos de nuestras parejas. Yo siempre he tenido muy claro que no quería participar en la educación de los niños de una forma activa (además el hecho de que nos veamos cada 15 días tampoco te exije mucho en ese sentido), pero es inevitable que tengas que corregir comportamientos y regañar de vez en cuando. En mi caso, vienen a mi casa y tienen que respetar las normas que su padre y yo hemos establecido.
Eso sí, siempre lo hablo mucho con mi marido, porque hay cosas de la educación de los niños con las que yo no estoy de acuerdo. Mi marido antes estaba de acuerdo con ellas y, a pesar de que nuestras posturas están ahora más cercanas, él ha decidido que prefiere que en esos aspectos, los niños sigan con la misma educación que tenían cuando él vivía con ellos y antes de que fuéramos pareja. Yo lo respeto y mantengo la "postura oficial" ya que no creo que sea bueno para los niños liarles demasiado con determinados temas.
Suerte y habla mucho con tu pareja.

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17 de febrero de 2009 a las 8:48

Espero y te sirva
hola


Mira en realidad la situacion no es tan complicada si la vez desde otro angulo, es un poco dificil yo lo se el tratar de ganarse a los hijos de la pareja y sobre todo si la amas.
yo creo que lo primero que tienes que hacer es hablar con ella y decirle claramente como te sientes con respecto al trato que te dan sus hijos y que recapacite por que no es justo que por el amor que le tienes tengas que soportar humillaciones po parte de ellos, la clave eres tu dejame decirte tal vez suene contradictorio pero para uno como hijo es dificil haceptar la ruptura de nuestros padres, pero aun asi no quiere decir k tengas que soportar malos tratos, trata de comprenderlos el chiquito esta en una etapa dificil y lo unico que el niño esta pidiendo es amor trata de encontrarle su lado devil pero no lo espantes eso le puede ocasionar un gran trauma en su adolescencia, cuando un niño es revelde lo que quiere es una llamada de atencion y muestras de amor y asi con los demas trata la comunicacion y si te desesperas reza esta oracion dios concedeme serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar y valor para cambiar las que si puedo y sabiduria para discernir la diferencia, el k puede cambiar eres tu y los que no son ello asi k como te dije tu eres la clave tu eliges cambiar para k tu relacion cambie sabias que si tu estas bien contigo mismo tu felicidad la iradias a millones de km. no te desesperes toma esos problemas como metas a las que deseas llegar y que cuando las cumplas tu relacion sera fortalecida rucuerda que para k el carbon se convirtiera en diamante tuvo k pasar un proceso muy doloroso pero valio la pena no crees echale muchaaaaaaasssssssssss...!!!!! !!!! ganas y lucha por lo mas importante que es el amor.................

haaaaaaaa!!!!!!!!! un consejo comunicate con tu ser superior no importa cual sea tu religion siempre platica con tu dios y el te ayudara desde la primera vez k lo intentes.

hola te sirva k dios te vendiga bye

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